Corría la primavera del año de Nuestro Señor de 1989, cuando Araceli y un par de amigos emprendieron la tarea de abrir una terraza de copas en un lugar apartado de San Agustín, propiedad de D. Antonio Ronda Ortiz, situada un poco más allá del más allá.

En este lugar y en los años setenta existía una finca dedicada a la explotación cochina, por lo que aprovechamos el nombre de lo que antes fue: “Las Cochiqueras”

En los primeros años noventa, debido al hambre noctámbulo de los asiduos, decidimos echar unos pinchos morunos, unos chorizos, unas costillas de cerdo y unas hamburguesas a unos hierros incandescentes alimentados con fuego de carbón de encina.

Durante esta década os fuimos ofreciendo algunos lujos, como cubiertos, platos e incluso servilletas. Se fueron incorporando más hijos de D. Antonio, creando así un ambiente muy familiar (seis hermanos y dos cuñaaaaaoos)

En otro arrebato de dar más servicio a nuestra selecta clientela y ya en este siglo, cerramos acristalando una parte de aquella primitiva terraza, dando paso a nuestros clientes de invierno, que empezaban a saborear nuestros asados, huevos fritos de nuestras gallinas, nuestras ensaladas y como siempre nuestra barbacoa. Resto de la terraza la cubrimos con toldos para evitar el sol directo de los días de primavera. Como mención especial de esta década, colocamos encima de las mesas, “manteles”.

Al iniciar la década de los “dieces”, os sorprendimos haciendo las noches “cochigastremáticas” de los viernes, llegando a prepararos más de cien cenas distintas, con más de cien temas distintos.

En esta década creamos página web, nos introdujimos en Facebook, Twitter e Instagram, celebramos nuestro 25 aniversario.

También creamos nuestra cochicarta de copas, con más de 50 ginebras, 40 rones , 30 güisquis y 10 vozcas (única por estas tierras), y os caldeamos las noches de invierno con una chimenea.

Hasta aquí la historia, ahora seguimos creando presente y futuro en el que os queremos hacer protagonistas